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De las mamandurrias, los sacrificios
y la ínsula de Echániz

10 de agosto de 2012

María, 17 años, valorada dependiente severa en 2009. Prestación económica: 300 euros mensuales. Hace un mes, sin aviso previo, recibe una revisión de su prestación dejándola en la mitad, utilizando el argumento de que durante algunas horas va a un Centro de Terapia Ocupacional. Antonio, 18 años, valorado gran dependiente en 2008. Prestación económica: 520 euros mensuales. Hace dos meses, sin previo aviso, recibe una revisión de su prestación, dejándola en la mitad y reclamándole cantidades de los últimos seis meses con el mismo argumento que en el caso anterior: acude durante algunas horas a un Centro de Terapia Ocupacional. Estos son dos ejemplos de lo que es para el Gobierno de Castilla-La Mancha, y para el Gobierno de España, preservar los "Servicios Sociales Básicos".

José Ignacio Echániz Salgado, consejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha, sin valoración de grado y nivel, al menos que yo conozca, PIA (Plan Individual de Atención) concedido de más de 70.000 euros al año, con cuentas corrientes por un valor superior a los 500.000 euros, según su propia declaración de bienes. Por cierto, la prestación que cobra el "eminente consejero" también la pagan María, Antonio, Nacho, Álvaro y miles y miles de dependientes, a los que se ha empeñado en robarles lo poco de vida digna que les queda. En la prestación económica que recibe por estar "al frente" del Gabinete de Sanidad y Asuntos Sociales no se ha tenido en cuenta que el "sacrificado", "pluriempleado" y "eficiente" señor Echániz pasa la mayor parte del tiempo en su despacho de la calle Génova -¿cobrará también por ello?-, dejando en manos de sus vasallos el trabajo que por Ley le corresponde. Además, para evitar cualquier incumplimiento en el que pudiera incurrir, que para eso él es muy estricto y muy cumplidor con sus obligaciones, ha publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad una reorganización "muy curiosa" de funciones dentro de su Departamento, en la que dota de más funciones a su segundo, el viceconsejero Jesús Galván. Parece, sin embargo, que está algo preocupado por si le aplican la misma medicina que él está aplicando a "sus dependientes" y recibe un día, sin previo aviso, una revisión de su PIA en la que se le rebajan a la mitad las cuantías a percibir y se le requiere la devolución de las cantidades indebidamente recibidas, aunque en la soledad de su despacho de Génova, henchido en sueños como Gobernador de su Ínsula, se consolará pensando en lo que cobra de su partido y de los tiempos de bonanza económica que se avecinan cuando pueda llevar en la mano, bien visible para todos, su cartera de ministro de Sanidad.

Quizás esa revisión de prestaciones incluya una devolución de cantidades indebidamente percibidas por incumplimiento de sus obligaciones, como es recibir, informar y apoyar al colectivo que debería estar bajo su manto protector, como es el de los dependientes. Recibir 26 escritos seguidos solicitando su distinguida presencia y dar la callada por respuesta bien podría considerarse una dejación de funciones, además de una muestra de cobardía, tanto política como personal. Si a ello añadimos su verborrea fácil e insultante, su prepotencia para esconder su ineptitud y su pusilánime comportamiento, al poner un vigilante de seguridad a mi persona ante el simple hecho de presentar un escrito en Registro, nos da como resultado una visión clara y transparente del calado político oscuro, siniestro y mediocre de este personaje. Estoy seguro también de que la voz que le ordena, la "supermegaguay” presidenta de nuestra región, la señora (de) Cospedal, estaría muy satisfecha de poner como garantía de pago a la Administración el "modesto cigarral de dos millones y medio de euros" en el hipotético caso de tener que utilizar una plaza residencial si cayera en situación de dependencia.

Estoy seguro, absolutamente seguro, de que el mismo que pregona a los cuatro vientos que "no hay dinero", el señor Montoro, ya ha iniciado los trámites para devolver y renunciar a los más de 1.800 euros mensuales que percibe por ser diputado de una circunscripción distinta de Madrid. Seguramente ya habrá habilitado una de las tres modestas viviendas que posee en esa ciudad. Apuesto, además, que la diputada "que se jodan Fabra" ya se ha asentado en su casita en el extrarradio de la urbanización La Finca y ha realizado la correspondiente transferencia a las cuentas de la Agencia Tributaria por el importe de las dietas indebidamente recibidas.

Y que todos estos personajes hablen de mamandurrias, de sacrificios… Como diría mi "amiga" la diputada Andrea Fabra, con perdón: ¡no me jodas!

José Luis Gómez-Ocaña Pérez
Presidente Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia en Castilla-La Mancha
Miembro de la Junta Directiva de la Coordinadora Estatal de Plataformas en Defensa de la Ley de Dependencia

 



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