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El deterioro de los Servicios Sociales
de Castilla-La Mancha

29 de marzo de 2012

Para todo aquel que quiera hacerse eco de la situación actual en la que nos encontramos los Servicios Sociales de Atención Primaria en Castilla-La Mancha, y si puede y quiere, cada uno desde su ámbito, poder denunciarlo o elevar la voz al menos para que se conozca la realidad.

Mi nombre es Damián Rojas Gómez, y soy trabajador social de una Zona rural de Servicios Sociales en la provincia de Toledo. Nuestra situación actual como profesionales del trabajo social es frustrante.

Día a día nos encontramos con situaciones familiares a las que no podemos ofrecer ningún tipo de respuesta por la inexistencia de recursos sociales y económicos con los que poder ofrecer una solución, aunque sea de forma transitoria, en espera de tiempos mejores, a nivel laboral y económico. Nos llegan al despacho cada vez más personas que ya no tienen ninguna cobertura de desempleo ni prestación de ningún tipo, y que llegan a los servicios sociales como último recurso, en muchos casos con cierto estigma de vergüenza de venir a pedir ayuda... porque tienen pendiente un desahucio, o un alquiler que no pueden pagar, o porque ya no tienen ni un euro en sus cuentas de ahorro, y no pueden alimentar a sus hijos o simplemente calentarles... Nuestra respuesta es totalmente frustrante: no podemos tramitar ni una sola ayuda de emergencia social ni Ingreso Mínimo de Solidaridad desde el pasado 1 de enero, y no sólo eso, sino que las que quedaron pendientes de abono de 2011, al no aprobarse los presupuestos de la JCCM no se puede tramitar ni una sola ayuda. Estamos derivando a las familias a Cáritas, Cruz Roja, ONG's, que muchas de ellas se quejan de que tampoco tienen más recursos en especie, porque por otro lado, la Junta de Comunidades no les abona las subvenciones o convenios pendientes de 2011. Estamos en una situación desesperada... pero, sin embargo, el programa de termalismo sí que se ha convocado.

Las estancias temporales en Centros Residenciales para personas mayores, están suspendidas desde enero. Oficialmente no se han suprimido, pero el caso es que no se puede tramitar ni una sola estancia temporal, sea cual sea el motivo, ni por recuperación o convalecencia de la persona dependiente o del cuidador principal. Ya ni hablamos de estancias temporales por respiro familiar.

El Servicio de Ayuda a Domicilio para personas no dependientes, se ha visto reducido en un 47% de horas, de forma que todos aquellos que eran dependientes de hecho, aún no de derecho, o familias numerosas, o simplemente personas con un grado I, o con ligeras necesidades de apoyo doméstico, se ha visto, bien reducida su atención a la mínima expresión, o bien se les ha tenido que dar de baja en el servicio. Esto ha provocado quejas de los usuarios, de sus familiares, de las auxiliares del SAD que se les ha extinguido su contrato o reducido a la mitad. Quejas que, por otro lado, no son achacables a nuestra labor técnica, pero que como representantes de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales en las Zonas rurales, nos han llegado ante nosotros. Hemos intentado hacer comprender a la ciudadanía la necesidad de adopción de unas medidas, que ni siquiera nosotros comprendemos.

Las ayudas de familia numerosa están pendientes de abono desde el pasado mes de julio, se adeudan dos trimestres, cuando hay familias que están comiendo con ese dinero. No hay convocatoria aún de ayudas para personas con discapacidad, para transporte, para atención especializada.

A veces me pregunto, ¿qué hacemos los trabajadores sociales en la atención al público ante problemáticas como estas? Pues intentamos no desesperarnos, tampoco descalificar a nuestra propia Administración, ya que nosotros somos sus representantes, somos parte de esa Administración Autonómica. Intentamos echarle imaginación para ayudar a las personas, mucha labor de escucha activa, empatía, apoyo moral, mediación con arrendadores, con propietarios, con las parroquias, incluso con entidades bancarias..., pero eso en muchas ocasiones no da de comer a una familia, no sirve para vestir a las familias, no sirve para conseguir leche infantil para un bebé. Estamos recurriendo a estrategias de intervención que creíamos extinguidas. Movilizamos a personas que quieran donar ropa, comida, muebles, etc. y lo recogemos y lo distribuimos como única forma de poder ayudar a nuestros vecinos.

Puedo aseguraros que hasta en alguna ocasión he llegado a pensar en animar a algunas familias a ocupar viviendas cerradas que están en buen estado, ante la situación en la que se encuentran muchas familias..., pero al final meditas que no puedes inducir a que se cometa un delito desde el puesto que ocupamos como funcionarios, aún a sabiendas de que esa familia se verá en la calle a corto plazo si no se le presta la ayuda que necesitan.

Y yo me pregunto, ¿no estamos dentro de un Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos que anuncia día tras día el Gobierno Regional? Si mantener una convocatoria de ayudas de emergencia social para comer, vestirse y calentarse no es prioritario, ¿qué es entonces prioritario en estos momentos?

Me gustaría denunciar la necesidad de que la convocatoria anual de ayudas de este tipo esté abierta durante todo el año, que podamos en casos urgentes poder ayudar a una familia de forma rápida, como siempre ha ocurrido, a través del pago por cheque bancario, de forma ágil y rápida... y no en la frustración más absoluta en la que nos encontramos actualmente.

Por supuesto que voy a darle a esta denuncia la mayor relevancia social entre los compañeros, que al menos se escuche nuestra voz, y ojalá llegue a la prensa para que se hagan eco de nuestra situación actual, pero sobre todo de la situación actual de abandono y desahucio de muchas familias por parte de la Administración de la que yo formo parte.

Damián Rojas Gómez
Trabajador Social del Área de Servicios Sociales 20 (Provincia de Toledo)

 


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